Es un procedimiento colaborativo o de trabajo en equipo en donde por ley según la NORMA OFICIAL MEXICANA NOM-002-SSA-2016 en cada uno de los procedimientos están presentes el neurocirujano-radiocirujano, el radio-oncológo, el equipo de físicos médicos y el personal técnico encargado de los procesos de posicionamiento en la máquina.
En resumen la dosis de radiación que se proporciona al tumor es tan alta que actúa como un “bisturí” y que destruye al tumor independientemente de que el tumor sea “benigno o maligno”
La radiocirugía es también altamente efectiva en el tratamiento de otros tipos de enfermedades como la neuralgia del trigémino y las malformaciones vasculares cerebrales.
Es un procedimiento que tiene grandes beneficios:
1.-Ambulatorio: el paciente no necesita hospitalización, una vez realizado el tratamiento puede regresar a su casa o al trabajo
2.-No doloroso: no hay dolor durante el procedimiento
3.-Es un procedimiento rápido, puede durar entre 20 y 40 minutos
Además:
· El paciente evita los gastos que genera una cirugía como lo son la hospitalización, la necesidad a veces de hacer uso de una terapia intensiva o hacer uso de una terapia intermedia, la rehabilitación posquirúrgica, etc.
· El paciente evita los riesgos propios de un procedimiento quirúrgico como infecciones, hemorragias, infartos cerebrales, daño al tejido sano por la manipulación propia de una cirugía y las secuelas que una cirugía puede generar.
A continuación se adjunta evidencia de la ISRS International Stereotactic Radiosurgery Society, máximo organismo en el mundo que hace investigación y publica resultados que generan guías de práctica clínica en tratamientos con radiocirugía.